Paso 1
Preparar las placas: Hierve las placas para la lasaña en abundante agua con sal durante 10 minutos (o siguiendo las instrucciones del fabricante). Retíralas con cuidado y resérvalas estiradas sobre un paño limpio para que no se peguen.
Paso 2
Cortar las verduras: Pela y corta la cebolla y los calabacines dividiéndolos en dos tamaños diferentes: una mitad en trozos grandes (que usaremos para la salsa) y la otra mitad en trozos pequeños (para el sofrito del relleno).
Paso 3
Hacer la falsa bechamel: En una sartén con un poco de aceite de oliva, cocina los trozos grandes de cebolla y calabacín hasta que estén tiernos. Pásalos al vaso de la batidora y tritúralos junto con la leche de soja, dos cucharadas de queso rallado, sal y pimienta negra al gusto hasta lograr una textura fina y cremosa. Reserva.
Paso 4
Preparar el relleno de atún: En la misma sartén, añade los trozos pequeños de cebolla y calabacín. Cuando empiecen a pochar y a ablandarse, incorpora las setas troceadas y el atún desmenuzado. Cocina todo junto unos minutos y, justo antes de retirar del fuego, añade 3 cucharadas de nuestra bechamel de calabacín para amalgamar el relleno.
Paso 5
Montar la lasaña: Pinta el fondo del molde para horno con un hilo de aceite de oliva. Coloca una primera capa con 3 placas de lasaña, distribuye todo el relleno de atún de forma uniforme por encima y vierte un poco más de salsa. Cubre con el segundo piso de placas.
Paso 6
Hornear y gratinar: Vuelca todo el resto de la falsa bechamel cubriendo bien la superficie, espolvorea queso rallado sin lactosa al gusto por encima y gratina en el horno precalentado durante 5 minutos a 220º hasta que la costra esté bien dorada y crujiente.